A lo largo de su carrera, la Embajadora Boisrond se ha guiado por el compromiso de servir a las poblaciones vulnerables, fortalecer a las comunidades y construir alianzas que generen un cambio duradero.
Su propósito siempre ha sido servir a quienes no son escuchados, reuniendo a la vez a gobiernos, organizaciones sin fines de lucro, instituciones de salud, comunidades de fe y líderes comunitarios para abordar problemas que ningún actor puede resolver por sí solo.
Como Embajadora Mundial de la Paz, diplomática espiritual y defensora de los derechos humanos, ha trabajado junto a líderes internacionales, diplomáticos, organizaciones humanitarias y líderes comunitarios para impulsar la construcción de paz, el diálogo intercultural, la resolución de conflictos y la protección de los derechos fundamentales.